CODEGU SE SUMA A LA GESTIÓN PARA EVITAR EL CIERRE DE LAS BIBLIOTECAS POPULARES

Recientemente, las Bibliotecas Populares se manifestaron públicamente ante el peligro de verse obligadas a cerras sus puertas. Ello estaría dado por el desfinanciamiento que perjudicaría directamente a la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP).

Puntualmente, las Bibliotecas exigen la derogación del inciso b) del Artículo 4º de la Ley 27.432, por el grave perjuicio que su entrada en vigencia ocasionaría al funcionamiento y existencia de las mismas. De no modificarse la legislación referida, caerá el financiamiento no solo de la CONABIP sino del “Fondo Especial” destinado exclusivamente al otorgamiento de beneficios directos a las Bibliotecas Populares reconocidas por el organismo. En resumen, no les quedaría margen de maniobra y deberían cerrar sus puertas.

Ante ello, y el “estado de alerta” declarado ante el desolador panorama, desde la Codegu – Agencia de Desarrollo Gualeguaychú se definió gestionar ante los legisladores provinciales y nacionales de nuestra ciudad la modificación del polémico inciso. En ese marco, se están cursado notas explicando la situación y bregando por la permanencia de estas entidades sumamente necesarias para la comunidad.

Al respecto, la titular de Codegu, Estela Miño, señaló que “en nuestra institución son miembros activos la “Biblioteca Sarmiento” y el “Instituto Magnasco”, por lo cual nuestro reclamo será más especial y potente aún. Pero, de no haber albergado en nuestro seno a éstas, la importancia y significancia de las bibliotecas populares habrían servido por sí solas para dinamizar nuestra postura a favor de estos emblemas de la cultura popular”.

Miño agregó que “independientemente del papel que hoy juegan los soportes tecnológicos y que no debemos desconocerlos, las bibliotecas populares desempeñan un rol social irremplazable en la sociedad. Igualmente, se han ido aggiornando, ofreciendo actividades novedosas, más allá de la tarea básica e inalterable de tener un libro a mano de quien lo necesite. Por ello, pensar que en nombre del futuro se borren de un plumazo las bibliotecas, no nos lo podemos permitir”, finalizó.