La Cooperativa Escolar de Enseñanza Agropecuaria Gualeguaychú Ltda. festeja el aniversario número 56 del inicio de actividades áulicas de su colegio, el Instituto Agrotécnico Gualeguaychú D-71, institución educativa cuya primera clase fuera dictada el 16 de marzo de 1970.
Por ese motivo y junto a los primeros egresados “agrónomos”, este 2026 están festejando sus bodas de oro la promoción 1976: “Es muy emotivo recordar nuestra historia porque hay que situarla a mediados de la década del 60, cuando bajo el impulso e influjo del movimiento cooperativo existente en la ciudad, numerosas instituciones y sus brillantes e inquietos dirigentes advirtieron que no solo el comercio, la banca y la industria, sino también el campo necesitaba contar con educación orientada y específica para los hijos de chacareros, colonos, productores y para todos aquellos interesados en los procesos productivos agropecuarios”, explicaron desde la institución.
El amanecer del Instituto fue soñado por dirigentes de instituciones tan diversas como el Obispado de Gualeguaychú; las cooperativas de Créditos, de Arroceros y de Almaceneros; la Federación Agraria; el Centro de Defensa Comercial e Industrial; la Sociedad Rural; la Cooperativa de Electricidad y numerosos vecinos, quienes concretaron el Acta de Constitución en 1965 de la Cooperativa Co-ENZA —cuyos Estatutos Sociales fueron aprobados en 1967— y cuyo objeto social nació con el objetivo de brindar enseñanza secundaria agropecuaria.
En ese entramado institucional que dio origen al Instituto y que continúa acompañando su crecimiento, el Agrotécnico forma parte de la treintena de entidades que integran la Codegu – Agencia de Desarrollo Gualeguaychú. La pertenencia del Instituto a este espacio de articulación público-privada refleja la importancia que la educación tiene dentro de la estrategia de desarrollo de la ciudad. Desde su creación, Codegu ha sostenido una fuerte vinculación con las instituciones educativas, promoviendo la formación, la capacitación y el fortalecimiento de recursos humanos como pilares fundamentales para el crecimiento productivo y social de la región.
Cabe recordar, que el Instituto se estableció originariamente en calle Primera Junta N°75 en un espacio cedido gentilmente por el Obispado de Gualeguaychú y posteriormente pasó a su edificio actual sito en Urquiza N°2570. Con el correr del tiempo, y gracias a una permanente gestión y esfuerzo institucional, se obtuvo primero la concesión del campo en la colonia oficial Las Piedras —hoy a cargo de la Municipalidad de Gualeguaychú—; luego se adquirió una chacra cercana al colegio y finalmente una pequeña fracción en la zona de Perdices. En estos espacios se desarrollan de manera experimental distintos procesos productivos que funcionan como verdaderas “aulas externas”, indispensables para que los alumnos puedan complementar la formación teórica con la práctica directa, tal como exige toda educación técnico-profesional.
En un mundo donde la producción de alimentos, la innovación tecnológica aplicada al campo y la sustentabilidad ambiental ocupan un lugar central, la educación agrotécnica adquiere cada vez mayor relevancia. Formar jóvenes capacitados, con conocimientos técnicos y una fuerte vinculación con el territorio, no solo fortalece al sector productivo, sino que también contribuye al arraigo y al desarrollo de las comunidades.
Por último, desde la institución agradecieron a quienes los han acompañado en este trayecto: “alumnos, familias que nos confiaron sus hijos, sponsors, donantes, al CGE, a las entidades rectoras y a todos aquellos integrantes de la comunidad que de una manera u otra hicieron y siguen haciendo posible el sueño de educar”.



